LA CAÍDA Y LA RESTAURACIÓN DEL LÍDER
Las redes sociales lo amplifican todo. Amplifican la persona, el personaje, y amplifican todo lo peor de nosotros mismos. Lo peor es que podemos construir una imagen pública de algo que NO somos. En ese sentido la iglesia local y el liderazgo plural, junto con la transparencia y la sujeción mutua permiten que tengamos algo de cordura y evitemos que esas tentaciones parasiten nuestra personalidad.
Me preocupa la trayectoria de los últimos años, donde líderes muy jóvenes son encumbrados, llenando auditorios y recibiendo elogios, lejos de sus iglesias locales, y lejos de sus familias y esposas. La soledad y el elogio pueden ser una mezcla terrible que termina desgastando al más fuerte de nosotros.
Tras un gravísimo escándalo (reciente) gestionado de forma muy precaria, han surgido interesantes reflexiones de personas muy respetadas entre nosotros, reflexiones que comparto en muy buena medida, pero que me atrevo a ser crítico, no a las personas, cuya experiencia y testimonio son de mucho peso, sino a algunas ideas.
1. El uso de la palabra "víctima" en casos de adulterio. Dejadme antes establecer un territorio común. Creo que existe una asimetría entre un pastor que seduce a otras personas valiéndose de su carisma y de situaciones de vulnerabilidad. Creo que esos procesos de "restauración" son muy deficientes cuando se ignora la restauración, ignorando a las otras partes y centrándose en el pastor. Pero también creo que es una falta de respeto a las mujeres que sabiendo que un hombre casado la está seduciendo y se rindan a sus acercamientos por el hecho de ser mujeres vulnerables. Lo digo por respeto a todas esas mujeres que sufren carencias, pero que son los suficientemente fuertes para resistir algo que, por desgracia, muchas mujeres solteras sufren: el acoso de hombres casados, y que, a pesar de sus necesidades y tristezas, permanecen fieles.
La dicotomía entre víctimas y agresores me parece tomada del nuevo feminismo y la rechazo. No favorece ni la igualdad ni la dignidad de las mujeres.
2. Creo que el proceso de restauración es para el pecador, y en un adulterio hacen falta dos pecadores.
3. Creo que una cosa es el adulterio y otra muy diferente es el caso de alguien que de manera sistemática se dedica a seducir en serie a mujeres de su iglesia o de su entorno, valiéndose de su visibilidad. Esto es un agravante en su pecado y merece ser tratado de forma diferente al adúltero arrepentido, ya que se trata de una conducta compulsiva y depredadora.
4. Creo que debemos fortalecer la iglesia, 1 Cor 6:5 menciona que en las iglesias hay personas con discernimiento y sabias, capaces de juzgar. La iglesia local debería tener la madurez y el equilibrio para juzgar y restaurar. Y en caso de que sea una iglesia pequeña, buscar la ayuda de iglesias con hermanos con la madurez para ayudarles. Existe el peligro de que estemos creando una dependencia de organismos para eclesiales en detrimento de la madurez de la iglesia local.
5. Debemos seguir el modelo bíblico de liderazgo plural. Recuerdo a mi querido D. Pedro Inglés diciendo: "el consejo debe estar formador por un número impar y no de la misma familia".
Las iglesias evangélicas somos responsables de exaltar, encumbrar y de no pedir cuentas a aquellos que hemos levantado. Hemos seguido el ejemplo de la sociedad al exaltar a líderes, separándolos de sus iglesias y familias. Hemos pecado al querer restaurar usando criterios diferentes para ellos de los que usamos para otros. Dudo seriamente de esa figura de predicador de iglesias itinerante cuyo ministerio es pasar mucho tiempo fuera de casa, hemos tenido hombres fieles que han servido así, pero también otros han caído, y otros han encontrado una forma de vida ideal para vivir sus pecados en soledad. Estamos encumbrando a líderes muy jóvenes que son vulnerables, y que necesitan una solidez mayor, en el pasado nuestros predicadores eran hombres de edad y experiencia, de sabiduría y carácter probado. Hemos pecado al exaltar la juventud y el carisma por encima de la piedad.
Julio Martínez Moreno-Dávila
*Este artículo refleja únicamente mi opinión personal. Podría cambiar de opinión.
*Antes de aplicar todo lo que he escrito a un único caso concreto en el que todos pensamos, recapacita, porque este problema no atañe a un sólo caso, llevamos varios casos de caídas de líderes, lo cual manifiesta un problema de fondo.